soy abogado, para que necesito una web

Soy abogado, ¿para qué necesito una web?

Hacerse esta pregunta a estas alturas del partido, honestamente, no tiene ningún sentido. Más bien, la pregunta sería ¿cómo puedo tener la mejor página web? Y esto vale tanto para los que ya la tienen como para los que aún no se han decidido. Efectivamente, eres abogado, o trabajas en alguna profesión del ámbito jurídico, y vendes servicios, vendes tu trabajo. Hay que olvidarse del concepto de “yo hago otra cosa”. Tienes una empresa y, como cualquier empresario, tu objetivo es tener cuantos más clientes mejor, o bien, poder seleccionar a tu clientela. En definitiva: incrementar tus beneficios y hacer tu negocio viable y productivo.

 

Eres abogado y quieres incrementar tus beneficios y hacer tu negocio viable Click Para Twittear

 

Si bien hace unos años estos objetivos requerían de un importante esfuerzo de publicidad y marketing que no estaba al alcance de cualquier pequeña empresa, internet ha abierto un mundo de posibilidades dentro de marketing digital que han puesto a disposición de todo el mundo la opción de hacerse un hueco entre el público con una mínima inversión.

La puerta de entrada y herramienta imprescindible en el mundo digital para cualquier empresa o profesional hoy día es una página web. Para un abogado es la imagen de su despacho, de él mismo, el vehículo de difusión de sus valores, de su forma de trabajar, porque ahí es donde vende su imagen. No en vano, se dice que una web es como tener un comercial trabajando las 24 horas del día los 365  días del año en todo el mundo. Si traducimos esto último a costes en el concepto tradicional de publicidad y marketing, probablemente no habría empresa en el mundo que lo pudiera pagar. Sin embargo, ahora sólo requiere la puesta en marcha y el mantenimiento adecuado y profesional de una buena página web.

 

La puerta de entrada al mundo digital es una página web #marketingjurídico Click Para Twittear

 

Ningún abogado puede negar que el comportamiento actual de la población a la hora de buscar un servicio o producto pasa por hacerlo en internet, o más concretamente, en Google. No tener esto en cuenta es ignorar la realidad y perder cuota de mercado. Quedarse atrás y, seguramente, desaparecer.

Una página web es el eje principal de una estrategia global de marketing digital. Si alguien busca alguna empresa o algún profesional en internet y no aparece ni con web, ni con ninguna red social ni ningún canal de comunicación online, hay que tener por seguro que levantará sospechas y siempre negativas. “¿No tiene web? ¿Ni Facebook? Uhhh, qué esconderá, algo raro hay aquí…”.

Nunca hay que tener miedo a exponerse. Todo lo contrario. Tu web va a mostrar lo mejor de ti. Apuesta por una web altamente profesional, que refleje tu forma de trabajar, tu identidad de marca en el mundo digital. No hay que tener miedo ni poner distancia con las nuevas tecnologías porque ya hay profesionales que las gestionan. Apóyate en ellos y dedícate a lo que mejor sabes hacer: atender a tus clientes, escucharlos, informarles, resolverles dudas, y vuelca todo ello en tu web. Dótala de un contenido de calidad, llénala de noticias, consejos útiles, experiencias, y poco a poco, verás como lo que antes llegaba a una persona, ahora, a través de tu web, puede llegar a miles. Miles de potenciales clientes a los que abres la puerta a contactar contigo, con la enorme ventaja de que ya te conocen, saben lo que haces, y van con una actitud positiva hacia ti.

Generar contenido de calidad en tu web es la mejor inversión que puedes hacer a medio y largo plazo. Para ello, pon a tus clientes en el centro de tu negocio, plantéate siempre cómo puedes serle útil, potencia la cercanía con ellos, y los frutos de esta apuesta vendrán solos. No sólo tendrás más clientes sino que podrás lograr lo que todo empresario, desde el más pequeño hasta las grandes corporaciones, persiguen en todo momento: tener credibilidad y hacerse con la confianza de los clientes. Ésta es la base para que se venda un producto o servicio y una página web propia, bien creada y gestionada, es la llave para ello.

Además, la inversión inicial de una web que ha logrado consolidarse  y posicionarse en la cabeza de los usuarios puede multiplicarse toda vez que es la base para una posible diversificación de tu negocio. Si consigues ocupar un lugar entre los profesionales jurídicos y los clientes ya te identifican con seriedad y buen servicio, el lanzamiento de cualquier otra línea de negocio es fácil, sin coste, porque ya hay un canal establecido y un público dispuesto a escuchar, y, por qué no, a comprar el servicio nuevo que estás ofreciendo. Un público que además puedes conocer con detalle, porque las técnicas actuales permite saber quién visita tu web, qué perfil tiene, cuándo la visita, por cuánto tiempo,… en definitiva, todo es medible. Lo cual se traduce en ventajas a la hora de perfilar tu mensaje.

Si comenzamos diciendo que la pregunta de para qué necesito yo una web carecía de sentido en 2015, está bastante claro visto lo anterior que si aún no la tienes, ya vas tarde. Saca de tu cabeza preguntas como ésa y comienza inmediatamente a pensar cómo será tu página, qué vas incluir en ella, qué crees que interesa más a tus clientes, qué no pondrías nunca, que imagen quieres que aparezca,…y muchas cosas más…

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *